EL DÍA QUE EL GRUPO COVADONGA HIZO TEMBLAR AL CAMPEÓN, A LA ARDILLA NIPONA, AL DECANO, «EL LAYETANO»

REMEMORAMOS LA HAZAÑA QUE EL GRUPO COVADONGA PROTAGONIZÓ EN 1943 PONIENDO CONTRA LAS CUERDAS AL LAYETANO, EQUIPO CAMPEÓN DE ESPAÑA, PLAGADO DE INTERNACIONALES, HACIENDO GERMINAR UNA IMPORTANTE SEMILLA PARA NUESTRO BALONCESTO

Nos remontamos casi 80 años, a los inicios del baloncesto en nuestra tierra, para recordar una de las efemérides que han de guardarse en cualquier hemeroteca de nuestro baloncesto. En 1943 llegaba a jugar a Asturias el primer club fundado en la historia de España, a la cuna del baloncesto, el Layetano Club de Basket de Barcelona, con vida desde 1922. Y, además de con la fama de ser el decano, se presentaba con la vitola de ser el actual Campeón de España y un equipo muy profesional. Y lo hacía para jugar eliminatoria el fin de semana ante Lapoli de Oviedo, al cual superarían con mucha facilidad, pero también para jugar un compromiso que se gestó sobre la marcha gracias al interés de los dirigentes del Grupo Covadonga en organizar un partido frente a esta entidad en sus terrenos de Gijón. Un partido que presumiblemente iba a ser un paseo, que los catalanes deberían ganar sin bajarse del autobús, frente al pueril y novato equipo gijonés, pero que, sin embargo, no fue así, y nuestros representantes les hicieron sudar la camiseta con la misma intensidad que con la que escribían historia de nuestro baloncesto. Dejamos la crónica del diario EL COMERCIO de 2 de junio de 1943, bautizada con el siguiente titular “UN PARTIDO DE BALONCESTO QUE ES SEMILLA DEPORTIVA. ¡ADELANTE, GRUPO COVADONGA!

Para los anales de la vida deportiva gijonesa pasará el partido jugado ayer lunes entre el Layetano de Barcelona, Campeón de España de 1942, y creo yo que de 1943, y el equipo del Grupo Covadonga de Gijón.

Al Layetano le bastará con que digamos de él que tiene un juego preciso y precioso de rapidez, que sus hombres se hallan siempre preparados para recibir el pase, que tienen táctica muy eficaz como es la de marcar unos hombres al contrario, mientras el resto estar siempre preparados para recibir, correr y tirar con seguridad, y que, aun después de la lanzada de pelota, van al remate por si el tiro fallase. Corren en zigzag que dificulta mucho marcarles. Son correctos jugadores, limpios y caballerosos en el campo. Todos muy buenos, varios internacionales, aunque destaca ese minúsculo jugador, un muchacho todavía, Navarrete, bien llamado la “ardilla nipona” por su ligereza, su fácil acoso y rápida huida con la pelota, que pasa en sentido contrario adonde marca su vista, con despiste del contrario. Un encanto ver jugar a este joven baloncestista.

El equipo del Grupo Covadonga no pretendía arrancarles los laureles. Quiso dar lugar a un partido entretenido y jugó con entusiasmo e hizo que los contrarios tuvieran que acudir a su extenso repertorio para llevarse la merecida victoria por 33 tantos a 19. El Grupo Covadonga tuvo su peculiar defecto de retener demasiado la pelota, cuando el juego tiene su característica en la rapidez, y su otro defecto de lanzar desde lejos y no ir sobre la cesta a los remates. Pero en el partido del lunes habrá aprendido algo y esto era lo único interesante. El Grupo de Cultura Covadonga tiene jugadores muy buenos. No digo ningún nombre porque este comentario no es para hacer juicio, sino para dar alientos. Los muchachos del Grupo han de sostener el entusiasmo y seguir practicando y confíen en subir muy alto porque llegarán con facilidad. ¡Ay, si contaran con un entrenador!

Y hablamos ahora del Grupo Covadonga, esa callada y entusiasta sociedad deportiva, la más amplia actualmente de Gijón, con una directiva infatigable que sin grandes recursos sabe valerse de ellos para proporcionar a la afición momentos gratos. Hay que pensar lo que puede ser el Grupo Covadonga con una buena caja. Las exhibiciones de pelota, tenis, baloncesto, natación, etc. no escasearían porque así como supieron aprovechar el paso del Layetano por nuestra provincia para ofrecérnoslo, buscarían otras muchas ocasiones de grandes exhibiciones deportivas.

No hace un año que inauguraron un hermoso frontón, que en la práctica mostró deficiencias técnicas. Ayer ha advertido con agrado que todo se deshace para reconstruirlo con garantías. El presidente del Layetano ensalzaba el lunes el magnífico campo de baloncesto que construyó el Grupo Covadonga. Los jugadores salieron entusiasmados a él, comentando que jugaban con holgura y sin esfuerzo por su piso inmejorable.

Es decir, que el Grupo Covadonga cumple su misión deportiva ganándose el aplauso caluroso y muestra títulos y méritos para pedir que Gijón se ponga a su lado. Y Gijón se pondrá. ¡Adelante, Grupo Covadonga! La semilla deportiva con la que sembrasteis el lunes en el partido de baloncesto será muy pronto esplendida cosecha”.

 

(Foto Club de Basket Layetano/ OpiodelPueblo)

 

 

 

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