AMANDO GÓMEZ, UN RÓTULO DE ORO A LA PALABRA PRESIDENTE

APROVECHAMOS LOS CINCO AÑOS DEL FINAL DE LA PRIMERA TEMPORADA DEL CDF AVILÉS BASKET PARA RECORDAR LA INTACHABLE LABOR DE SU PRESIDENTE AMANDO GÓMEZ, MOTOR DEL CLUB DURANTE TODA SU EXISTENCIA, CON EL BIENESTAR DE SUS JUGADORAS COMO PRINCIPAL PREOCUPACIÓN

Hoy 10 de mayo se cumplen cinco años del final de la primera temporada del CDF Avilés Basket, con un partido de Final A4 de 1ª División Autonómica Femenina que ponía en tercera posición a aquel club por entonces de nuevo cuño. Un club que durante su vigencia alcanzó importantes cotas deportivas y que visto con perspectiva en sus cuatro años de vida (2014-2018) jamás se habría entendido sin la figura de su Presidente todo ese periodo: Amando Gómez, una de las personas que sin su contribución para muchos deportistas habría sido entender o practicar el baloncesto como lo desarrollan o desarrollaron.

Su participación en el baloncesto ha de entenderse siempre desde una doble interrelación: su empresa Rótulos Avilés y su hija Mónica. Y es que desde que Mónica comenzó en este deporte, y él pudo descubrirlo, su implicación fue absoluta. Jamás dudó en dar un apoyo económico a aquel club que se lo pidió, a aparecer en cárteles, a hacerlos… o incluso dar nombre a la denominación oficial de equipos “Rótulos Avilés (y el apellido con el nombre del club que correspondiera)”.

 

 

Ayudas para hacer más fácil la gestión a quien en su momento correspondiese, pero también pasos de gigante y asunción de responsabilidad cuando las circunstancias así lo requirieron. En un momento complicado en el que no había posibilidad de jugar al baloncesto en competición federada en el colegio en que jugaba Mónica, a Amando le faltó tiempo para fundar un club que permitiese continuar botando el balón sin tener que cambiar de compañeras ni lugar de juego a esas jugadoras. Nacía el CDF Avilés Basket, un club en el que a cuanto a gestión y dirección terminaría por sobresalir un hombre y un nombre: Amando Gómez.

El hombre que veías a las 9 de la mañana el sábado en el polideportivo colocando los marcadores de 24”, cosa que hacía con la antelación suficiente para rápidamente ejercer de Oficial de Mesa en el partido de sus Cadetes, eso sí después de dejar la cámara lista en el trípode para que luego sus chicas pudiesen disfrutar viéndose jugar….

El hombre que sacrificaba su escaso descanso laboral por el baloncesto y que tras los partidos ponía rumbo a su nave tantos domingos hasta altas horas para seguir produciendo… o las incontables horas dedicadas buscando patrocinadores, presidiendo actos institucionales…

 

 

El hombre que cedió y adecentó su antigua casa materna para dar cabida a las jugadoras foráneas que se incorporaban al club, procurándoles hasta el más mínimo detalle en su hospedaje.

Tal vez el primer hombre que retransmitió íntegramente en directo a través de las redes sociales del club toda la temporada de su equipo nacional (metiéndose kilometradas por las carreteras españolas para hacerlo), así como tantos otros partidos de las restantes categorías, llamando partido sí partido también a su operador telefónico para que aumentar la tarifa de datos para cubrir íntegramente el encuentro.

El hombre que tiraba de ingenio, de innovación, de intentar dar visibilidad a sus jugadoras… de crear el programa “Avilés Basket en Zona”, que él producía, dirigía, editaba y publicaba en el que aproximaba a sus chicas al gran público, las daba a conocer, impulsaba el baloncesto femenino…

El hombre al que no le bastaba con ser el máximo representante del club, él quería que desde la cantera creciesen sabiendo que el baloncesto son valores, compañerismo y amistad. Valores que simboliza, por ejemplo, la película “Campeones”, film al que invitó al cine a toda su plantilla cadete. O valores de humildad, bondad, solidaridad y preocupación que transmitía a cada momento a todas las familias que conformaban el club. Jamás faltó una llamada a una jugadora lesionada, un detalle, un regalo, una preocupación… O incluso con sus rivales, recordamos alguna Final A4 con Amando ofreciéndoles pastas para que pudiesen degustar durante el partido.

 

 

También podemos hablar de las pancartas que realizaba fruto de su actividad laboral, de las que cobraba y de las que no, porque son cientos las pancartas de patrocinadores que serigrafió en su taller, son cientos las camisetas que rotuló, son cientos los vinilos que se le pidió… para su club, para muchos otros, para quien se lo pidió… muchas las cobró, muchas mero altruismo para que el baloncesto siguiese funcionando…

En cada uno de esos momentos contó con más o menos apoyo, con más o menos personas involucradas en el proyecto… fueron cuatro años muy exigentes de contribución máxima a nuestro deporte y en los que nunca perdió la perspectiva. Llegado ese momento supo ver que una mayor estructura garantizaría el mejor futuro de las jugadoras que tenía tras sus espaldas. Y no se le cayeron los anillos, Amando nunca entendió de personalismos,… habló, expuso y propuso y las jugadoras de su club que así lo desearon pudieron integrarse en un nuevo club y pudieron seguir jugando juntas. Iba a decir sin Amando, pero diré con él, ya que este hombre sigue cada fin de semana al pie del cañón, ahora desde la grada, dejándose la voz animando a esas jugadoras a las que les hizo más fácil el futuro.

Un hombre que se dejó la piel por su club y al que si hubiese que compensar el tiempo,hutrabajo y dinero que le dedicó al baloncesto tendríamos una deuda impagable. Amando Gómez, una figura que es buen ejemplo de los tantos y tan buenos dirigentes que hay y ha habido en nuestro baloncesto que ponen a sus clubes y a sus deportistas entre sus máximas prioridades. El hombre que rotuló con letras de oro la palabra presidente. Gracias Amando.

 

A %d blogueros les gusta esto: