HISTORIAS DE SUPERACIÓN QUE FORMAN UN EQUIPO

CONOCEMOS PERSONALMENTE LAS HISTORIAS DE SUPERACIÓN DE LOS INTEGRANTES DEL GARMAT ORTOPEDIA COSA NUESA, ÚNICO EQUIPO ASTURIANO DE BALONCESTO ADAPTADO

Historias de superación personal, ejemplos de deportistas, pasión por el deporte, esfuerzo, sacrificio, humildad… todo ello pudimos conocer de primera mano presenciando en directo la semana pasada uno de los entrenamientos del Garmat Ortopedia Cosa Nuesa, el único equipo asturiano de baloncesto adaptado.

Junto a nosotros encontramos a su Presidente y jugador, Aladino Pandiella, quien nos acerca sin tapujos a la realidad del club. “El futuro está jodido”. Y es que «Ladi» ve una importante dificultad en su devenir en cuanto falten 3-4 piezas veteranas del engranaje. «Falta relevo generacional», el cual buscan con la Escuela y con la puesta en marcha de talleres en centros educativos. Junto a ello, los temas económico y logístico son otros de los principales caballos de batalla del Cosa Nuesa. «Un presupuesto real de cara a esta temporada en esta liga va a rondar los 25.000 euros – 30.000 euros, incluyendo licencias, arbitrajes, viajes, dejando al margen el material deportivo«. Cuando hacemos viajes en avión el vuelo no te sale directo de Asturias, tienes que ir a Santander, lo que te obliga a depender de dos personas que te lleven en furgonetas al aeropuerto y luego que te recojan. Cuando viajas en furgonetas, la duración de los viajes es considerable y te hace estar fuera de casa todo el fin de semana. Además, necesitas furgonetas para desplazar al equipo y otras para desplazar el material. Luego, los hoteles se encarecen, no puedes ir a cualquier pensión, tienen que ser accesibles, estar adaptados… Eso hace que a los desplazamientos no puedan viajar todo el equipo, sino que vayamos con el mínimo de 8. Son unas duras condiciones que afrontamos con la ayuda de FUNDAVI, Garmat y el resto de colaboradores».

 

Aladino Pandiella (Ladi)

Una complicada situación que solo puede ser corregida y superada con el esfuerzo personal y máximo sacrificio de muchas personas. Entre ellas, su entrenador, Gonzalo Vega, un pilar capital en el equipo, quien también es conductor, descargador de material… de todo. Gonzalo nos sumergió en un mayor conocimiento de la disciplina y en él encontramos a un hombre que entró en el deporte adaptado un poco por casualidad cuando tenía el titulo de monitor y cuya pasión y compromiso con los jugadores le llevó a obtener la titulación de entrenador BSR.

Gonzalo

El propio Gonzalo nos anima a charlar con alguno de sus jugadores para recabar de primera mano sus impresiones y la verdad que todos cuentan con una intrahistoria que merece la pena conocer.

Para Pioto, uno de los grandes referentes históricos del equipo, el deporte adaptado es una forma de vida al que llegó casi de forma inmediata tras su accidente en 2002 conformando un idilio que se prolonga hasta la actualidad. Y es que hablar con el deportista veigueño es hablar con todo un deportista paralímpico en la modalidad de remo que se ha labrado un notable palmarés en ese exigente deporte. Además, esas buenas aptitudes en remo ayudan y mucho en que sea uno de los grandes exponentes del equipo, ya que considera le aportan mucho a nivel de fuerza y resistencia.  

Juan Pablo Barcia «PIOTO»

 

Para quien el baloncesto es a la par familiar pero distinto es para Héctor, el único deportista del equipo que antes de iniciarse en el baloncesto en silla lo había practicado de forma federada: “llevo haciendo baloncesto desde que tenía 11 años, antes en pie y ahora en silla. El cambio del baloncesto tradicional al baloncesto en silla requiere un periodo de adaptación: la potencia en el tiro, el poder sacar el lanzamiento de los abdominales, correr con las manos, frenar con las manos, hacer todo con las manos… habilidades que ha convertido a la perfección todas ellas para consolidarse como el máximo anotador del equipo.

Hector González

Un Garmat que no entiende de edades y en el que la pasión por el baloncesto es igualmente notable en los más jóvenes como en los más veteranos. Precisamente en este grupo encontramos a Miguel Guerra y Javier Rubio, ambos a un paso de los sesenta. Miguel practica baloncesto adaptado desde hace 25 años y cree que si estuviese bien físicamente también practicaría algún deporte por todo  lo que aporta a su vida diaria. Por su parte, Javier encuentra en el deporte un estímulo, endorfinas, motivación y para él «la posibilidad de practicar este deporte es maravillosa«.

 

Volviendo a la juventud conocemos a Byron Álvarez, que desafortunadamente fue el más perjudicado por el accidente sufrido por el equipo la temporada pasada, como buena fe da de ello el estado de su mano. «La fuerza de voluntad me viene de serie«, señala, y espera recuperarse pronto de las lesiones sufridas para continuar disfrutando del baloncesto por muchos años.

Byron Alvarez

Un caso más particular y para poner en valor es el caso del palentino Paco San Martín, quien desde su lugar de residencia, Palencia, forma parte del equipo por el fabuloso trato que recibe del Club «desde el primer día fue fantástica la acogida y somos como una familia». Un cariño que no entiende de kilómetros pues las horas de viaje para Paco se multiplican: si se juega en casa o se hace el desplazamiento en avión desde Asturias, voy a entrenar los viernes, duermo allí, juego el sábado y regreso. El resto de viajes, si se va en furgoneta, procuro ir al punto de encuentro lo mas próximo a mi población o, si no es el caso, me incorporo al equipo en la ciudad de destino, y voy hasta allí en tren. Una lejanía que no le impide entrenar ni estar en forma: «hago ejercicios en mi pueblo y en algunas ocasiones me traigo la silla para rodar por mi cuenta».

Paco San Martín

Un Garmat que no es exclusivo de chicos, sino que es mixto y en el que las chicas están integradas a la perfección. En prueba de ello nos hablan Carmen Abella y Patricia Sala que nos señalan que sí, que los chicos son mayoría, pero que la relación es fantástica. No obstante, ellas abogan y sueñan con que ojalá en un futuro haya chicas suficientes para jugar una liga femenina, animando «a todas las chicas con discapacidad a animarse practicar un deporte de equipo en el que brillan el compañerismo, la solidaridad y que complementa muchas facetas de la vida».

Patricia Sala y Carmen Abella

Son solo algunos ejemplos. Hay tantos como jugadores tiene esta plantilla, todos ellos con una importante historia de superación detrás y con el deporte como un pilar fundamental en sus vidas. Queremos agradecer abiertamente al Garmat Ortopedia Cosa Nuesa su invitación para compartir con el equipo una de sus sesiones de entrenamiento y conocer y comprender la realidad del club. Sois todos muy grandes y el deporte adaptado en general y el baloncesto en silla asturiano en particular está en deuda con vosotros. A seguir rodando muchos años más, Garmat Cosa Nuesa.

 

 

Aquí os dejamos alguna imagen del entrenamiento al que pudimos asisitir:

 

 

 

 

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