ORSELLI Y MAGADÁN CIERRAN EL CÍRCULO

DOS JUGADORAS COMPROMETIDAS CON SU LOCALIDAD Y CON SU CLUB VUELVEN A CASA, AL VILLA, A UN EQUIPO 100% MADE IN LUANCO

Recientemente se oficializaba una grata noticia en el baloncesto asturiano con el anuncio de la recuperación del Senior Femenino del CD Villa de Luanco (el anterior data de hace dos décadas y aún bajo la denominación del Club Da-Dos de Luanco), coincidiendo con el 30° aniversario del club, uno de los clubes de cantera más prolijos de nuestro panorama.

Un equipo con marcado gen luanquín en el que por su especial significado queremos reseñar la incorporación de dos jugadoras: Inés Orselli y María Magadán, quizá dos de las deportistas con mayor recorrido que ha dado el club desde su fundación y que de la mano de Emilio y Guzmán se forjaron como jugadoras.

Inés Orselli llegó de Argentina al CD Villa de Luanco para liderar a un generación (1993) que alzaría más de un título de campeón regional y haría sonar por toda España el nombre de la capital gozoniega. Tras su etapa en el Villa, Inés pasó al FODEBA en edad junior y ya en edad senior permaneció su etapa universitaria en el CAU. Posteriormente, su último destino antes de este regreso fue Madrid y su club Movistar Estudiantes, equipo con el que ascendió a Liga Femenina hace un par de temporadas y ciudad en la que permaneció hasta ahora por motivos laborales.

Más joven que Inés, concretamente dos años, María Magadán (1995) también fue líder de una generación que alcanzaría muy altas cotas y haría sonar muy fuerte el nombre de Luanco. Fruto de la vinculación con ADBA formó parte también de equipos del club del Villa del Adelantado, para pasar en Junior al FODEBA gijonés, club donde Meru ha militado hasta ahora, incluida una vinculación al CAU de LF2 y un año intercalado (2014/2015) en el que fue parte del G.D. Bosco de Nacional Femenina.

Un salir fuera que para ambas no apagó su sentimiento de club en el que permanecieron como entrenadoras, Inés hasta su marcha a Madrid y Magadán hasta la fecha. Un club, con el que ahora les ha llegado el emotivo momento de cerrar el círculo. Dos jugadoras comprometidas con su localidad y con su club vuelven para disfrutar del baloncesto en su casa a un equipo 100% made in Luanco, al que también vuelven otros jóvenes valores como Olaya Giadás, Andrea Riobello o Sara Taboada (jugadoras del último Junior) y que junto a las demás compañeras conformarán un equipo en el que todas sumarán.

(Foto Sheila Cuesta)

 

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