LAS CHICAS QUE NO ENTENDÍAN DE IMPOSIBLES

REPASAMOS LA HISTORIA DEL JUNIOR DE CD ART-CHIVO 2006, UN EQUIPO QUE APELÓ A LA ÉPICA PARA CONVERTIRSE EN UNA DE LAS GRANDES GESTAS DEL BALONCESTO ASTURIANO

Emociones muy fuertes las que daban antaño al baloncesto las famosas Fases de Sector. Partidos a vida o muerte con plazas en Fases Finales de Campeonatos de España en juego. Duro sistema de competición que no tantos equipos asturianos superaron con éxito (podrían contarse con los dedos de las manos) y que sí hizo el equipo protagonista de nuestro artículo de hoy.

CD Art-Chivo se había proclamado Campeón de la Liga Junior Femenino de la Federación de Baloncesto del Principado de Asturias. Campeón invicto. Balance de 16-0 en Liga Regular y victoria en los tres partidos de la Final A4 (CD Basketmar, FODEBA y CD Villa de Luanco) para alzarse con el título regional. Título que les venía aderezado por un plus consistente en la disputa de la Fase de Sector en su casa, en el Polideportivo de San Claudio, lugar en el que se pondrían en juego las dos plazas que le correspondían a la conferencia norte para el Campeonato de España que se celebraría en Madrid.

Los ocho equipos que participarían en esta Fase de Sector serían los que a continuación se detallan, dividiéndose en dos grupos, clasificándose los dos primeros de cada uno de los grupos a las semifinales y consiguiendo las dos plazas para el Campeonato de España precisamente los dos vencedores de esas semifinales.

GRUPO A: CD ART-CHIVO, CELTA CAIXANOVA, COLEGIO LEONÉS C.L.A.A., PONCE C.B.

GRUPO B: PABELLÓN ORENSE, UNIVERSITARIO FERROL, HALCÓN VIAJES Y MR SEGUROS.

La plantilla de nuestro equipo representante estaría formada por estas once jugadoras dirigidas por el entrenador Miguel Moreno:

PLANTILLA DEL CD ART-CHIVO

Fila de arriba de izquierda a derecha: Inés Tartiere, María Fernández, Silvia Urdiales, Andrea Matador ‘Ate«, Sonia Morán y Paloma Álvarez «Pali«. Fila de abajo de izquierda a derecha: Sofía Olascoaga, Laura Alonso, Tamara Gutiérrez, Lorena García «Loro» y Adriana Fernández. Entrenador: Miguel Moreno

La Fase de Sector comenzó para CD Art-Chivo con un correctivo que le hizo comprender la enjundia de la hazaña que emprendía. Primer partido y primera derrota por un marcador de 57-73 ante un Ponce C.B plagado de jugadoras que venían de ser la temporada pasada Campeonas de España Cadete. Apenas finalizaba la primera jornada y ya no había margen de error. 

Buenas noticias en la segunda jornada con triunfo ante Colegio Leonés (36-48) en un partido en el que las defensas se impusieron a los ataques y cuya victoria tenía que dar una buena dosis de moral para el último partido de la fase de grupos.

Lo peor, en cambio, el rival que se les avecinaba, el todopoderoso Celta Caixanova, dirigido por el archiconocido Carlos Colinas, con un par de jugadoras internacionales a la cabeza cuyo nombre tal vez les suene… Tamara Abalde y Beatríz Rey. Y solo servía ganar. Y se ganó. Partido de infarto en el que de nuevo las chicas de Miguel Moreno exhibieron una aguerrida defensa que impidió jugar cómodo a su rival y en un duelo de tú a tú durante los 40 minutos dieron la que hasta ese momento sería la gran sorpresa del torneo (afortunadamente habría más) y se clasificaron para la semifinal en la que se jugarían a una carta acudir a la Fase Final del Campeonato de España.

Y en esa semifinal el rival iba a ser el Halcón Viajes de Salamanca. Como aval, al margen de todo lo conseguido en su Comunidad, el +10, +21 y +38 que presidían sus tres victorias alcanzadas en los tres partidos de la fase de grupos. Misión casi imposible a la que se enfrentaban, pero los partidos se juegan en la cancha y no entienden de pronósticos preestablecidos.

Y llegó el día. 11 h de la mañana y los equipos entraban en el Polideportivo de San Claudio conscientes de lo que había en juego. Por un lado, favoritismo en las salmantinas, que no huían de él y se sabían con grandes posibilidades, al cruzar contra CD Art-Chivo, segundas de su grupo, y no a lo mejor contra otro rival de ese grupo como podría ser Celta o Ponce. Por otro lado, satisfacción en las ovetenses de haber llegado hasta ahí, nervios a flor de piel y respeto extremo por un rival que no había hechos prisioneros a lo largo de la competición.

Y comenzó el partido y pronto se encargaron las halconianas de plasmar en la realidad los pronósticos que las catalogaban como un equipo superior. Salida en tromba que no encontraba respuesta en el equipo asturiano. Desde el primer minuto la distancia aumentaba de forma insoslayable y la lógica se imponía sobre un abarrotado San Claudio. Poco partido parecía haber para la segunda mitad en un encuentro roto.

El marcador se sitúo al descanso con una renta de +19 puntos a favor del equipo salmantino. La suerte estaba echada y al Halcón Viajes tan solo le quedaba descontar veinte minutos para sacar su billete a Madrid en detrimento del equipo ovetense. ¿O tal vez no?

Las artchivistas, ante la palpable superioridad rival, se dirigían abatidas a vestuarios. Y ahí aparecía la figura del hombre que la más había guiado a la perfección a lo largo de toda la temporada, con el que habían ganado la liga y todos los partidos de la liga asturiana, con el que habían ganado el día antes a un Celta con jugadoras internacionales… aparecía la figura de su entrenador, Don Miguel Moreno Arrones, para decir lo siguiente:

“Estamos 19  puntos abajo, chicas. No ha sido nuestra mejor primera mitad. Sabéis el baloncesto que tenéis dentro y tenéis veinte minutos para demostrarlo. Hemos llegado hasta aquí y si no conseguimos clasificarnos para el Campeonato de España no será por no haberlo intentado con todas nuestras fuerzas. Tal vez tan solo haya una probabilidad entre un millón de remontar y ganar este partido a un equipo como este… ¿Por qué no va a ser hoy? ¿Por qué no lo vamos a hacer nosotras…?

Pocas charlas en la historia del baloncesto habrán surtido el efecto de esa que se dio en el vestuario del Polideportivo de San Claudio esa mañana del 7 de mayo de 2006… 

Comenzó la segunda parte y desde el minuto iba a aflorar el gran baloncesto que atesoraba estas chicas. Fuerte intensidad defensiva, ahogo de la salida de balón rival, manos como pulpos y robos una defensa sí, otra también, que culminaban al contrataque. En estático, «Loro» subía el balón, miraba a «Ate», cerraba el puño y ésta hacia puerta atrás. Era efectiva, la de puntos que daría «su jugada»… 

«LORO» Y «ATE», VITALES EN LA VICTORIA CON SU JUGADA, AUN SOBRE LAS PISTAS CASI 15 AÑOS DESPUÉS

Y la diferencia se comenzó a reducir, a reducir, a reducir… mientras los rostros halconianos se tornaban en  incredulidad al observar impotentes como el endiablado juego asturiano hacía efímera su ventaja, a la par que un pabellón hasta la bandera entraba en ebullición llevando en volandas a las suyas.

Y se redujo tanto la diferencia como que se redujo a la máxima expresión (o a la mínima, depende por donde lo mires). Se redujo a un punto. Y balón para CD Art-Chivo para jugar el último ataque en busca de la historia.  A escasos segundos el balón le llegó a “Loro”, quien ante la oposición de dos rivales intentó un lanzamiento que había que tirar sí o sí, pero cuya dificultad hizo que no entrase, pero… rauda y veloz salió a por el rebote como al unísono hicieron el resto de compañeras. Llegó a tocarlo, el balón parecía no tener dueño y tras varios palmeos y a un segundo del final cayó casi por la gracia de Dios en manos de Tamara Gutiérrez, que armó a la velocidad del rayo la mecánica de tiro ante una vorágine de rivales… no entró, pero a la par que sonaba la bocina señalando el final del partido sonaba el silbato del colegiado que señalaba la falta que había recibido en el lanzamiento. El tiempo había finalizado. Halcón Viajes ganaba 55-54. Pero había dos tiros libres por lanzar que podían cambiar completamente el signo del encuentro, el signo del sector y el nombre del equipo que acudiría al Campeonato de España.

No había rebote. No habría ninguna acción más después de que los dos lanzamientos saliesen de la mano de Tamara. Caminaba hacia la línea del 4.60 metros. Sus compañeras lo hacían hacia la del medio del campo. Tamara se iba colocando para ejecutar los dos lanzamientos que dibujarían uno u otro futuro. Sus compañeras lloraban ante lo que podía suceder. De sus labios tan solo una locución salía “¿Y si los mete? ¿Y si los mete? ¡Ay, como los meta! ¡Ay como los meta!». Corazones a pulsaciones que enojarían a cualquier cardiólogo. Tamara va con el primero. Mete el primero. Prórroga asegurada. Mínimamente las pulsaciones y la respiración volvían a la normalidad. Muchas no pueden ni mirar. No sé cuántas jugadoras no habrán cerrado los ojos, mientras Tamara arma el segundo lanzamiento. Va con el segundo. Lo mete. 55-56. El Junior Femenino de CD Art-Chivo se iba para Madrid  a estar donde le corresponde, entre los doce mejores equipos de España. Las chicas que no entendían de imposibles.

 

CELEBRACIÓN DE CD ART-CHIVO TRAS CONVERTIRSE LOS DOS TIROS LIBRES QUE LAS CLASIFICABAN PARA LA FASE FINAL DEL CAMPEONATO DE ESPAÑA

 

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